TIEMPO PASCUAL – SEMANA VI – CICLO C

VI DOMINGO DE PASCUA

CICLO C

 

LUNES DE LA VI SEMANA

 

MARTES DE LA VI SEMANA

 

MIÉRCOLES DE LA VI SEMANA

 

JUEVES DE LA VI SEMANA

 

VIERNES DE LA VI SEMANA

31 de mayo

La visitación de Santa María Virgen (F)

 

SÁBADO DE LA VI SEMANA

 

VI DOMINGO DE PASCUA

CICLO C

 

Les dejo la paz, les doy mi paz

 

PRIMERA LECTURA

Lectura de los Hechos de los Apóstoles  15, 1-2. 22-29


 

Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros.

Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes entre los hermanos, y les encomendaron llevar la siguiente carta:

«Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto, hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, los cuales han consagrado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Por eso les enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo mensaje.

El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables, a saber: que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós.»


 

Palabra de Dios.


 

SALMO    Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8 (R.: 4)


 

R.  ¡Que los pueblos te den gracias, Señor, que todos los pueblos te den gracias!

 


 

El Señor tenga piedad y nos bendiga,

haga brillar su rostro sobre nosotros,

para que en la tierra se reconozca su dominio,

y su victoria entre las naciones.


 

Que canten de alegría las naciones,

porque gobiernas a los pueblos con justicia

y guías a las naciones de la tierra.


 

¡Que los pueblos te den gracias, Señor,

que todos los pueblos te den gracias!

Que Dios nos bendiga,

y lo teman todos los confines de la tierra.


 


 

SEGUNDA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis   21, 10-14. 22-23


 

El ángel me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios. La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino.

Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste. La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero.

No vi ningún templo en la Ciudad, porque su Templo es el Señor Dios todopoderoso y el Cordero. Y la Ciudad no necesita la luz del sol ni de la luna, ya que la gloria de Dios la ilumina, y su lámpara es el Cordero.


 

Palabra de Dios.


 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan 14, 23-29

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

«El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió.

Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.

Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: “Me voy y volveré a ustedes”. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo.

Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.»


 

Palabra del Señor.


 

Para reflexionar


 

  • En la primera lectura leemos el conocido episodio del Concilio de Jerusalén, rompiendo los tabúes de un cristianismo todavía demasiado judío. Pablo, desde el principio, se va a oponer a esta distinción entre judíos y paganos porque ya no cuenta ser de origen judío o ser pagano; es decir, de ser “justo” según la ley, o lo que es lo mismo, por herencia; y ser pagano, por consiguiente pecador, expuesto a la ira de Dios. La respuesta será fruto de la acción del Espíritu Santo.

 ***

  • La segunda lectura habla de la Iglesia de la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo”. Es conveniente, también, mirar la Iglesia desde esta perspectiva. Darse cuenta de que la Iglesia es también la “del cielo”, la que está en “la presencia de Dios”, la que se fundamenta sobre los apóstoles, la que tiene el Cordero que la ilumina. Y que “baja”, es decir, que la recibimos como don.

 ***

  • En el Evangelio Juan presenta  el amor que debe transformar el mundo. La palabra de Jesús es la palabra del Padre, pero cuando él no esté, esa palabra no se agotará, sino que el Espíritu Santo completará todo aquello que sea necesario para la vida de la comunidad. Jesús se despide en el tono de la fidelidad y con el don de la paz.
  • Los semitas se daban la paz en los saludos y despedidas. La Paz era el don mesiánico por excelencia, abarcaba todos los bienes y era sinónimo de felicidad. Jesús utilizando esta costumbre le da un sentido mucho mayor. Su paz no se refiere a una prosperidad de carácter terreno y ni siquiera a la paz interior del corazón. Se trata de su paz, la paz de aquel que está en el mundo pero que no es de este mundo. La paz que  llega a los discípulos a través de la comunión que los une con él. No es una paz ya hecha, sino una tarea que  hay que construir entre todos. No es una paz exenta de las dificultades de la vida, pero que contiene en germen las fuerzas necesarias para superarlas.
  • Las palabras con las que comienzan esta lectura explican el contenido y los frutos de la paz que da Cristo. Es una paz que nace del amor que surge de una fe que guarda la palabra de Cristo y posibilita que se derrame el amor del Padre sobre aquel que cree, y lo hace su propia morada.
  • Por eso, sólo la acción del Espíritu Santo puede llevarnos a conocer y vivir esa paz, como Jesús explica a sus discípulos cuando les anuncia que el Padre les enviará al Defensor.
  • Todo el mensaje de Cristo inaugurara una nueva realidad, un modo nuevo de relación del hombre con Dios. La idea del Dios lejano, terrible y poderoso que se presenta en el rayo, el trueno o el fuego, es cambiada por la imagen de un Dios-Padre, cercano al hombre en el que ya no ven a un esclavo sino a un hijo querido en el que quiere morar.
  • Es en el interior del hombre, en lo profundo de su corazón donde se libran las batallas más duras que nadie más que nosotros conoce y donde Dios quiere reinar. Porque es dentro de nosotros mismos de donde salen los pensamientos, los sanos o dañinos, las intenciones y los impulsos, en donde se amasan los deseos, en donde se ganan o se pierden las auténticas batallas de la vida, donde se alcanza, o no llega la paz. Ahí es donde Dios quiere estar y desde donde quiere reflejarse.
  • Dios vendrá a morar dentro del hombre mismo para transformarlo paulatinamente en El, para darle su estilo, para que tenga sus rasgos, para que pueda enseñarlo al mundo, si es capaz de amarlo guardando sus palabras. Recordar las palabras de Jesús es mucho más que acordarse con la memoria; es hacer presente aquí y ahora el mensaje de Cristo que se dirige al hombre concreto de hoy que tiene preocupaciones propias y peculiares. A Jesús no lo podemos recordar como un simple personaje del pasado, ni sus palabras se han quedado petrificadas en las páginas del Nuevo Testamento.
  • Cristo Resucitado está viviente en la comunidad y sus palabras tienen valor si son algo vivo para cada circunstancia. Por lo tanto, recordarlo es hacer que nuestra vida, nuestra conducta, nuestra vida comunitaria, nuestra relación con el mundo, etc., estén orientados por el Espíritu de Cristo y de su evangelio.
  • El “secreto” de la paz de Jesús es que vive en profunda e íntima unión con su Padre, hace siempre lo que al Padre le agrada, hacer la voluntad del Padre es su alimento, ésa es la fuente de su vida en paz. Desde allí, desde su unión al Padre, Jesús enfrenta y asume los conflictos. Jesús vive desde una seguridad que nada ni nadie le puede quitar: el amor de su Padre.
  • Cuando Jesucristo dice: “Les doy mi paz”, nos está ofreciendo y entregando su propia vida: su unión al Padre como fundamento de toda la paz. Si la  paz en mundo se reduce a la tranquilidad y seguridad, al orden terreno y a la prosperidad de unos pocos, una paz externa, alejada de molestias;  la de Jesús es interior y compatible con las persecuciones.
  • La verdadera paz surge del amor entre los hombres que se descubren hermanos y deciden vivir como tales. La verdadera paz exige trabajar por la erradicación de la injusticia sin ahondar las divisiones. La verdadera paz exige crear un clima de diálogo social promoviendo actitudes de respeto y escucha.
  • La verdadera paz se arraiga siempre en la verdad. Toda deformación o manipulación de la verdad al servicio de intereses partidistas o de personales engendran siempre violencia. La verdadera paz sólo se asienta en una sociedad cuando los hombres están dispuestos al perdón sincero, rechazando la venganza y revancha. El perdón libera de la violencia del pasado y da fuerzas para construir el futuro entre todos.
  • La paz no es un tranquilizante, sino el resultado del esfuerzo de todos por llegar a un progreso equilibrado y equitativo, por instaurar la justicia, por conseguir el respeto a los derechos de los hombres y de los pueblos. Esta es la paz que nos reconcilia con Dios en Jesucristo, no en virtud de nuestras buenas obras o de nuestros méritos, sino por pura gracia. La verdadera paz no puede venirnos más que de Dios. Es un don suyo. Un don que debemos pedir y agradecer y con el que debemos colaborar. Un don que en Jesús se ha hecho realidad palpable y vital. El, Jesús, es nuestra paz; el único que da la paz que necesita la humanidad. Una paz que hará posible el hombre nuevo, la nueva humanidad que no se conforma con lograr un orden externo justo.


 

Para discernir

 

  • ¿Qué entiendo por Paz?
  • ¿Dónde experimento la ausencia de la verdadera paz?
  • ¿De qué manera trato de construir la Paz?


 


 

Repitamos a lo largo de este día


 

dame tu paz Jesús

Para la lectura espiritual


 

«El que me ama (…) y vendremos a él y haremos morada en él»

 

Estaba una vez recogida con esta compañía que traigo siempre en el alma y parecióme estar Dios de manera en ella, que me acordé cuando san Pedro dijo: «Tú eres Cristo, hijo de Dios vivo» (Mt 16,16); porque así estaba Dios vivo en mi alma. Esto no es como otras visiones, porque lleva fuerza con la fe; de manera que no se puede dudar que está la Trinidad por presencia y por potencia y esencia en nuestras almas. Es cosa de grandísimo provecho entender esta verdad. Y como estaba espantada de ver tanta majestad en cosa tan baja como mi alma, entendí: «No es baja, hija mía, pues está hecha a mi imagen» (Gn 1,27).

Estando una vez con esta presencia de las tres Personas que traigo en el alma, era con tanta luz que no se puede dudar el estar allí Dios vivo y verdadero… Yo estaba pensando cuán recio era el vivir que nos privaba de no estar así siempre en aquella admirable compañía, y… díjome el Señor: «Piensa, hija, cómo después de acabada no me puedes servir en lo que ahora, y come por Mí y duerme por Mí, y todo lo que hicieres sea por Mí, como si no lo vivieses tú ya, sino Yo, que esto es lo que dice san Pablo» (Gal 2,20).

 

Santa Teresa de Ávila

Relaciones, 46 y 48

Para rezar

 

Ven Espíritu Santo. Sin Ti, nuestra lucha por la vida termina sembrando muerte, nuestros esfuerzos por encontrar felicidad acaban en egoísmo amargo e insatisfecho.

Ven Espíritu Santo. Sin Ti, nuestro “progreso” no nos conduce hacia una vida más digna, noble y gozosa. Sin Ti, no habrá nunca un «pueblo unido» sino un pueblo constantemente vencido por divisiones, rupturas y enfrentamientos.

Sin Ti, seguiremos dividiendo y separándolo todo: Norte y Sur, bloque occidental y oriental, primer mundo y tercer mundo, izquierdas y derechas, creyentes y ateos, hombres y mujeres.

Recuérdanos que todos venimos de las entrañas de un mismo Padre y todos estamos llamados a la comunión gozosa y feliz en El.

Renueva nuestro amor al mundo y a las cosas. Enséñanos a cuidar esta tierra que nos has regalado como casa común entrañable donde pueda crecer la familia humana. Sin Ti, nos la seguiremos disputando agresivamente, buscaremos cada uno nuestra «propiedad privada» y la iremos haciendo cada vez más inhóspita e inhabitable.

Ven Espíritu Santo. Enséñanos a entendernos aunque hablemos lenguajes diferentes. Si tu Ley interior de Amor no nos habita, seguiremos la escalada de la violencia absurda y sin salida.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a creer. Sin tu aliento, nuestra fe se convierte en ideología de derechas o de izquierdas, nuestra religión en triste «seguro de vida eterna». Recuérdanos todo lo que nos ha dicho Jesús. Condúcenos al evangelio.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a orar. Sin tu calor y tu fuerza, nuestra liturgia se pierde en rutina, nuestro culto en rito legalista, nuestra plegaria en palabrería.

Ven a mantener dentro de la Iglesia el esfuerzo de conversión. Sin tu impulso, toda renovación termina en anarquía, involución, cansancio o desilusión.

Ven a alegrar nuestro mundo tan sombrío. Ayúdanos a imaginar lo mejor y más humano. Ábrenos a un futuro más fraterno, limpio y solidario. Enséñanos a pensar lo todavía no pensado y construir lo todavía no trabajado.

Entra hasta el fondo de nuestras almas. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro. Mira el poder del pecado cuando Tú no envías tu aliento.

Ven Señor y dador de vida. Pon en los hombres gozo, fuerza y consuelo, en sus grandes y pequeñas decisiones, en sus miedos, luchas, esperanzas y temores.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a creer en Ti como ternura y proximidad personal de Dios a los hombres, como fuerza y poder de gracia que puede conquistar nuestro interior y dar vida a nuestra vida.

 

LUNES DE LA VI SEMANA

 

Ustedes serán mis testigos

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 16, 11-15

 

Por aquellos días, zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente, hacia Neápolis y de ahí a Filipo, colonia romana y ciudad principal de la región de Macedonia.

En Filipo nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido.

Entre las que nos escuchaban, había una mujer, llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos hizo esta súplica: «Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa». Y así, nos obligó a aceptar.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO Sal 149, 1-6a.9b

 

R. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.

 

Entonen al Señor un canto nuevo,

en la reunión litúrgica proclámenlo.

En su creador y rey, en el Señor,

alégrese Israel, su pueblo santo. R.

 

En honor de su nombre,

que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles.

El Señor es amigo de su pueblo

y otorga la victoria a los humildes. R.

 

Que se alegren los fieles en el triunfo,

que inunde el regocijo sus hogares,

que alaben al Señor con sus palabras,

porque en esto su pueblo se complace. R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 26-16, 4

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.

Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo».

 

Palabra del Señor

 

Para reflexionar

 

  • Conducidos por el Espíritu, Pablo y sus acompañantes se deciden a dejar Asia y entrar en Europa. Y así llegan a Filipos, capital de Macedonia y empieza la misión en Europa. Filipos era una colonia romana, con una población mayoritariamente griega y romana. No parece que hubiera una sinagoga para los judíos, por eso los prosélitos simpatizantes de la religión judía, se reúnen los sábados en la orilla del río para orar.
  • Allí acude Pablo y trata de convencerlos. Encuentra unas personas piadosas -sobre todo mujeres- que se reúnen allí para rezar. Dios «abre el corazón» a una vendedora de púrpura, llamada Lidia para que se convierta. Lidia pide el bautismo, y ofrece la hospitalidad de su casa a los misioneros ambulantes. Pablo habla, pero es Dios quien «dispone el corazón» a la escucha.
  • Pablo se adaptaba a las circunstancias que iba encontrando. A veces predicaba en la sinagoga, otras en una cárcel, o junto al río, o en la plaza de Atenas. Si le echaban de un sitio, iba a otro. Si lo aceptaban, se quedaba hasta consolidar la comunidad.

***

  • Continuamos con el “discurso después de la Cena”. El tono va a cambiar porque Jesús quiere prevenir a sus discípulos de la lucha que conocerán frente al rechazo del mundo.
  • Serán odiados por el mundo, porque el mundo ama a los suyos, y los discípulos de Jesús, en principio, aunque «están en» el mundo, «no son del» mundo. Este sufrimiento de los cristianos se ve como una continuación del mismo de Cristo, a quien tampoco lo aceptó el mundo. A ellos también los perseguirán, porque el siervo no puede ser más que el Señor. Jesús quiere que cuando llegue esa hora no se tambalee su fe, sino que «se acuerden de lo que les había dicho».
  • Serán marginados y llegarán a darles muerte. Sin embargo, Dios defenderá a los suyos. Jesús envía otro ‘Defensor”: su Espíritu. El Espíritu de verdad que procede del Padre, dará “testimonio” de mí.
  • El Espíritu descubrirá la verdad sobre los acontecimientos de la vida de Cristo. Y los Apóstoles también darán testimonio de Cristo ya que estuvieron con El desde un principio. Es misión del Espíritu Santo revelar a los Apóstoles toda la verdad. Porque procede del que es verdadero por esencia, trae la energía creadora y salvadora de la verdad, del amor y del perdón. Las verdades se convierten en realidades de vida para quien lo recibe.
  • Este Espíritu de la Verdad dará testimonio de Jesucristo, es decir, hará que muchos hombres, a lo largo de los siglos, aceptemos su Palabra, confesemos esta verdad, recibamos su salvación, nos integremos a la comunidad de sus discípulos con todas las consecuencias que esto conlleva: exponerse, arriesgarse, dar la cara, sufrir.
  • “Testigo” aparece precisamente con el sentido de “mártir”; dar la vida es el gran testimonio, confesar con la sangre la Verdad. No solamente la muerte por Cristo sino también la vida cristiana vivida con todas sus consecuencias tiene un valor de “martirio” y por eso de testimonio.
  • Dar testimonio de Cristo en nuestro ambiente, siendo de palabra y de obra fieles a su estilo de vida y a sus enseñanzas, es hacer de la vida, historia de salvación. El Espíritu Santo está con nosotros. Es Él quien nos da la fuerza que necesitamos.

 

Para discernir

 

  • ¿Me rebelo ante la no aceptación del mensaje que es luz para mi vida?
  • ¿MI fe se opaca o atemoriza ante la incomprensión de los demás?
  • ¿Me animo a mostrarme distinto?
  • ¿Me mantengo firme en mi credo aunque el entorno claudique?

 

Repitamos a lo largo de este día

 

El Espíritu de la verdad dará testimonio sobre mí

Para la lectura espiritual

 

…El libro de los Hechos, que hemos ido leyendo en el Tiempo Pascual, nos ha narrado una sucesión de persecuciones, detenciones, azotes, y hasta la muerte, como la de Esteban.

A lo largo de los dos mil años, ha seguido la misma tónica. Como al Señor le crucificaron, a sus fieles los han crucificado de mil maneras. Si la comunidad de Jesús, fiel al Evangelio de su Maestro, da testimonio de justicia o de amor, o defiende valores que no son los que la sociedad defiende, o denuncia situaciones que se dan contra la dignidad humana o contra la voluntad de Dios, es lógico que sea odiada, porque resulta incómoda. A veces será perseguida hasta la muerte, y otras, desprestigiada, ignorada, impedida en su misión. La palabra griega para decir «testigo, testimonio» es la de «mártir, martiría». Dar testimonio del Evangelio de Jesús comporta muchas veces sufrimiento y martirio. Pero también ahora tenemos la ayuda del Espíritu, el abogado, el defensor. Con su fuerza podemos librar la batalla entre el bien y el mal, y permanecer fieles a Cristo en medio de un mundo que a veces se muestra claramente contrario a su Evangelio, y dar testimonio de Cristo en nuestro ambiente, siendo de palabra y de obra fieles a su estilo de vida y a sus convicciones.

Si celebramos bien la Pascua -y estamos en su sexta semana- ése debe ser uno de los signos de que nos estamos dejando comunicar la vida nueva del Resucitado y de su Espíritu: la valentía en dar testimonio de Jesús…

 

J. Aldazabal. Enséñame tus caminos 3.

El Tiempo Pascual día tras día. Barcelona 1997. Págs. 122-124

 

Para rezar

 

La coherencia (a propósito de San Juan Pablo II)

 

La coherencia no se compra,

la coherencia no se estudia en ninguna carrera.

La coherencia se va labrando

en el corazón con la adoración,

con la unción al servicio de los demás

y con la rectitud de conducta.

Sin mentiras, sin engaños, sin doblez.

Jesús dijo de Natanael una vez

cuando venía caminando:

«Aquí tienen a un israelita derecho,

sin doblez».

Creo que lo podemos decir de Juan Pablo,

el coherente.

Pero era coherente porque se dejó cincelar

por la voluntad de Dios.

Se dejó humillar por la voluntad de Dios.

Dejó que creciera en su alma

esa actitud obediencial que tuvo

nuestro padre Abraham

y desde allí todos los que lo siguieron.

Recordamos a un hombre coherente

que una vez nos dijo que este siglo

no necesita de maestros,

necesita de testigos,

y el coherente es un testigo…

 

Card. Jorge Bergoglio.

Papa Francisco

 

MARTES DE LA VI SEMANA

 

Pero si me voy, enviaré un Defensor

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles    16, 22-34

 

La multitud se amotinó en contra de ellos, y los magistrados les hicieron arrancar la ropa y ordenaron que los azotaran. Después de haberlos golpeado despiadadamente, los encerraron en la prisión, ordenando al carcelero que los vigilara con mucho cuidado. Habiendo recibido esta orden, el carcelero los encerró en una celda interior y les sujetó los pies en el cepo.

Cerca de la medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban las alabanzas de Dios, mientras los otros prisioneros los escuchaban. De pronto, la tierra comenzó a temblar tan violentamente que se conmovieron los cimientos de la cárcel, y en un instante, todas las puertas se abrieron y las cadenas de los prisioneros se soltaron. El carcelero se despertó sobresaltado y, al ver abiertas las puertas de la prisión, desenvainó su espada con la intención de matarse, creyendo que los prisioneros se habían escapado. Pero Pablo le gritó: «No te hagas ningún mal, estamos todos aquí.»

El carcelero pidió unas antorchas, entró precipitadamente en la celda y, temblando, se echó a los pies de Pablo y de Silas. Luego los hizo salir y les preguntó: «Señores, ¿qué debo hacer para alcanzar la salvación?»

Ellos le respondieron: «Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia.»

En seguida le anunciaron la Palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. A esa misma hora de la noche, el carcelero los atendió y curó sus llagas. Inmediatamente después, fue bautizado junto con toda su familia. Luego los hizo subir a su casa y preparó la mesa para festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO    Sal 137, 1-3. 7c-8

 

R.    Señor, tu derecha me salva.

 

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,

te cantaré en presencia de los ángeles.

Me postraré ante tu santo Templo. R.

 

Daré gracias a tu Nombre

por tu amor y tu fidelidad.

Me respondiste cada vez que te invoqué

y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

 

Tu derecha me salva.

El Señor lo hará todo por mí.

Tu amor es eterno, Señor,

¡no abandones la obra de tus manos! R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan    16, 5-11

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?” Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.

Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.

El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.»

 

Palabra del Señor.

 

Para reflexionar

 

  • El escenario de la narración de hoy es la ciudad y colonia romana de Filipos, donde Pablo funda la primera comunidad cristiana de Europa con ocasión de su segundo viaje. El relato presenta a Pablo que ha liberado de un demonio de adivinación, a una esclava que los había seguido por toda la ciudad dando grandes gritos. Los dueños de la esclava, la explotaban haciéndola adivinar por dinero y ven que han perdido una fuente de ingresos, por eso denuncian a Pablo y Silas que son luego detenidos.
  • Estando en la cárcel se produce un terremoto que abre las puertas de la prisión y deshace las ligaduras de todos. El carcelero de Filipos fue preservado del suicidio por la confortadora palabra de Pablo: “no te hagas daño, aquí estamos todos”.
  • La liberación milagrosa y la actitud honesta de Pablo que no aprovecha para escapar lleva a la conversión del carcelero y de su familia. Y lo que había comenzado tan dolorosa y dramáticamente termina en la alegría y en la luz y los cantos de la fiesta. El carcelero junto con su familia hace fiesta por la fe recibida, y agasaja a los apóstoles.
  • Pablo no duda en invocar sus derechos de ciudadano romano y fuerza a los magistrados a presentar excusas. La palabra de Dios no podrá ser encadenada, aunque encadenen a sus predicadores.

***

  • Los discípulos siguen sin comprender la muerte como marcha al Padre; para ellos es el fin de todo. Se llenan de tristeza al pensar en la ausencia, que ellos interpretan como separación definitiva. El mundo se presenta para ellos como un adversario muy fuerte y, sin Jesús, se sienten indefensos.
  • Cristo afirma que vuelve al Padre porque su misión ha terminado y el Espíritu Paráclito será el testigo de su presencia. El modo de vida que El tendrá después de su resurrección no será ya perceptible por los sentidos, sino solamente por la fe. Cristo trata de convencer a sus apóstoles de que no busquen ya una presencia física, sino que descubran en la fe la presencia “espiritual”.
  • La nueva presencia del Señor en medio de los suyos presentará las características de un juicio. En el curso de su pasión, Cristo perderá su proceso contra el mundo: será convicto de pecado. Pero el Espíritu apelará y cambiará la sentencia: se hará justicia a Cristo ante el tribunal del Padre y el mundo será convicto de pecado. Según Jesús, el Espíritu, el Abogado, es el que hará justicia mostrando a los discípulos la justicia de Dios que resucitando a Jesús de entre los muertos lo ha glorificado delante de toda la humanidad.
  • Aparte del aspecto judicial de la presencia del Espíritu, el Evangelio subraya su papel educativo. Cristo aún tiene muchas revelaciones que hacer; no son verdades nuevas que Jesús no haya enseñado; pero falta aún profundizar en su enseñanza, comprenderla mejor y confrontarla con los acontecimientos. Los apóstoles no pueden realizar este trabajo, porque sólo disponen, todavía, de un conocimiento demasiado humano.
  • Jesús dice a los discípulos que la presencia y ayuda del Espíritu Santo es más necesaria que su misma presencia externa. El Espíritu va a dar a los discípulos la posibilidad de amar como Jesús. Hasta ahora Jesús es para ellos un modelo; el Espíritu hará que sea la fuente interior de su vida. Enviando al Espíritu, Jesús es consciente de multiplicar su Presencia: el Espíritu no tiene ningún límite, puede invadirlo todo.
  • La Iglesia en su misión profética, corriendo todos los riesgos que esto signifique, no sólo debe denunciar el pecado del mundo, sino proponer y trabajar dando respuestas concretas, nacidas del Evangelio para una vida y un camino nuevo del hombre. Gracias al querer del Padre, la redención del Hijo y la acción constante del Espíritu Santo, todos podemos responder con total fidelidad a su llamada, ayudando a los otros a hacerlo.
  • No estamos solos, tenemos en nosotros, en cada uno de nosotros, en la realidad de nuestra vida personal, el don, la presencia, la fuerza del Espíritu que nos ha sido dado para ser testigos de Jesucristo. Pide una vida de discípulos coherente con el Evangelio de Jesús.

 

Para discernir

 

  • ¿Soy consciente de la lucha que se juega en mi vida y en el mundo?
  • ¿Asumo los valores de Cristo y trato de crecer en ellos para que el enemigo no me agarre desprevenido?
  • ¿Pido al Espíritu su fuerza y su luz?

 

Repitamos a lo largo de este día

 

El príncipe de este mundo ya ha sido condenado

 

Para la lectura espiritual

 

…En el Evangelio, Jesús nos comunica la fuerza del Espíritu. El es consciente de la misión que se le ha encomendado: dar testimonio del Padre. Toda su acción y sus palabras son la expresión de la voluntad de Dios. Después de su muerte, los discípulos continúan su obra bajo la dirección del Espíritu. Ellos saben que continuar la obra no es repetir milimétricamente los gestos de Jesús. La repetición, la imitación, constituyen una acción puramente exterior. Los discípulos se abren al Espíritu del Resucitado para que los transforme y los configure con el Hijo. De este modo, su acción y sus palabras se convierten en una fuerza creativa que actualiza la presencia de Jesús en nuestra historia humana.

El Espíritu de Jesús es para la comunidad de discípulos una luz que ilumina la realidad. Así, se descubre quién incurre en pecado: todo aquél que prescinde de una opción ética para vivir; quién es inocente: el ser humano que entrega su vida como testimonio de la justicia y la verdad; y quién recibe el juicio de Dios: el sistema que tiene la injusticia como ley…

Servicio Bíblico Latinoamericano

 

 

Para rezar

 

PEDIMOS EL ESPÍRITU

 

Querido Jesús:

nos enseñaste con palabras y con tu ejemplo

cuál es la misión y el objetivo de la Iglesia, tu pueblo,

para que ella sea, en medio de la humanidad,

la gran manifestación de la presencia

de Dios Salvador,

sin tener en cuenta la raza,

el color o la cultura de cada pueblo,

pues todos por igual estamos llamados

a participar del Reino.

 

Por eso le pedimos a Dios, por tu intermedio,

que toda la Iglesia, como esta comunidad,

sepa hacerse todo para todos

a fin de que la buena noticia

sea divulgada y conocida

por todos los que buscan

la verdad con sincero corazón.

 

Te pedimos que envíes tu Santo Espíritu

como lo enviaste sobre los Apóstoles en Pentecostés

para que no solo vivamos conforme a tu Palabra

sino también para que seamos una comunidad misionera.

 

MIÉRCOLES DE LA VI SEMANA

 

El Espíritu les hará conocer toda la verdad

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles    17, 15. 22-18, 1

 

Los que acompañaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas, y luego volvieron con la orden de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo más pronto posible.

Pablo, de pie, en medio del Areópago, dijo:

«Atenienses, veo que ustedes son, desde todo punto de vista, los más religiosos de todos los hombres. En efecto, mientras me paseaba mirando los monumentos sagrados que ustedes tienen, encontré entre otras cosas un altar con esta inscripción: “Al dios desconocido”. Ahora, yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer.

El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas.

El hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: “Nosotros somos también de su raza”.

Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad sea semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre.

Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. Porque él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos.»

Al oír las palabras «resurrección de los muertos», unos se burlaban y otros decían: «Otro día te oiremos hablar sobre esto.» Así fue cómo Pablo se alejó de ellos.

Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros.

Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO    Sal 148, 1-2. 11-12. 13-14a. 14bc

 

R.    Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.

 

 

Alaben al Señor desde el cielo,

alábenlo en las alturas;

alábenlo, todos sus ángeles,

alábenlo, todos sus ejércitos. R.

 

Los reyes de la tierra y todas las naciones,

los príncipes y los gobernantes de la tierra;

los ancianos, los jóvenes y los niños. R.

 

Alaben el nombre del Señor.

Porque sólo su Nombre es sublime;

su majestad está sobre el cielo y la tierra,

y él exalta la fuerza de su pueblo. R.

 

¡A él, la alabanza de todos sus fieles,

y de Israel, el pueblo de sus amigos! R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan    16, 12-15

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

«Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.

El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.

Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: “Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes”.»

 

Palabra del Señor.

 

Para reflexionar

 

  • Si Roma es la capital administrativa del Imperio, Atenas sigue siendo la capital filosófica ya que en ella se discuten las grandes corrientes del pensamiento. Es una ciudad cosmopolita de un medio millón de habitantes en la que los esclavos y los pobres constituyen los dos tercios de la población. Una ciudad en la que se mezclan y se enfrentan todas las razas y donde conviven todos los vicios. El Areópago es la «plaza» central donde se reúnen los filósofos y los estudiantes para discutir.
  • De todos los discursos misioneros de Pablo dirigidos a los paganos, el que hace a los atenienses es el más largo.
  • El discurso de Pablo en el Areópago es un típico ejemplo de cómo hay que presentar el plan de Dios a paganos. En este caso lo hace a los pensadores griegos. Pablo se adapta a su manera de pensar, se hace «griego con los griegos», como fue «judío con los judíos».
  • Arranca su discurso captando la atención de los oyentes diciéndoles que ha visto en el camino gran cantidad de altares dedicados a los distintos dioses, y hasta un altar “al dios desconocido”, para asegurarse de que no dejan de adorar a ninguno. Les anuncia que “ese dios desconocido” por ellos es del que viene a predicarles. Se trata del único Dios vivo y verdadero, el creador sabio del mundo y del género humano, el Padre providente que alimenta a sus hijos permitiendo el paso de las estaciones y haciendo fecunda la tierra.
  • Afirma además que somos de su estirpe citando a un pensador griego y por lo tanto, lo tenemos que buscar dentro de nosotros mismos. Les brinda una mirada espiritual de su religión, para llegar a Cristo Jesús, el enviado por Dios, al que resucitó de entre los muertos.
  • El relato culmina con la noticia de que un tal Dionisio, miembro de la asamblea, una mujer llamada Dámaris y algunos más abrazaron la fe.

***

  • Jesús se despide consciente de que no les dijo todo a sus discípulos, pero convencido de que vendrá el Espíritu que llevará a plenitud su obra. En Dios hay siempre cosas nuevas a descubrir. La fe es una progresión. Es una vida que va desarrollándose.
  • Ya en vida de Jesús, sus seguidores muchas veces no comprendieron bien lo que les decía: su mesianismo, por qué el camino redentor de la muerte y la resurrección, qué significaba la promesa de su presencia continua y hasta siempre. Cristo es la verdad, y la verdad plena. Pero los suyos la comprenderán gracias al Espíritu, después de la Pascua y de Pentecostés: «cuando venga Él, el Espíritu de la Verdad que los guiará hasta la verdad plena».
  • En la comunidad cristiana la verdad, como la vida, siguen dinámicamente activas, en continuo progreso. La actuación del Espíritu no se entiende tanto en el sentido de «verdades nuevas», sino de que la verdad tiene que profundizarse y adaptarse a las circunstancias de la historia, aunque conserve la identidad y la fuerza del Evangelio de Jesús.
  • El Espíritu es el Maestro interior de todos los cristianos, que nos ayuda a discernir los caminos del Señor. Él nos llevará hasta la verdad plena. Nos anunciará lo que ha de venir. Irá interpretando la historia como un dialogo entre “el mundo” y el proyecto de Dios; así irá guiando a los discípulos en su actividad en favor del hombre.
  • La penetración del mensaje, la sintonía que hace posible la mirada de Dios sobre la historia, se realiza sólo a través del amor. Desde el amor se puede conocer el ser del hombre, reconocer su destino y su realización. Sólo desde el amor las palabras de Jesús se graban en nuestro interior y se transforman en criterios, valores, opciones.
  • Es cuestión de ser dóciles al Espíritu Santo para que nos enseñe a leer los signos de los tiempos, a ver la mano de Dios en todos los acontecimientos de la vida y reconocer y andar los caminos misteriosos por los cuales nos quiere conducir, junto con toda la creación a la plenitud de la vida en Cristo.

 

Para discernir

 

  • ¿Trato de fosilizar la Vida en el Espíritu tratando de atarla a prácticas o normas?
  • ¿Me dejo hablar por el Espíritu en los acontecimientos de cada día?
  • ¿Me esfuerzo para que la Palabra cobre vida en la vida?

 

Repitamos a lo largo de este día

 

El Espíritu de la Verdad nos introducirá en toda la verdad

 

Para la lectura espiritual

 

…Hace varios años, tuve la oportunidad de encontrar a la madre Teresa de Calcuta. Tenía en aquel momento muchos problemas y decidí aprovechar esta ocasión para pedir consejo a la madre Teresa. Apenas nos sentamos, empecé a mostrarle todos mis problemas y dificultades, intentando convencerla de lo complicados que eran. Cuando, tras haberle expuesto elaboradas explicaciones durante unos diez minutos, me callé, la madre Teresa me miró tranquilamente y me dijo: «Bien, si dedicas una hora cada día a adorar a tu Señor y no haces nunca lo que sabes que es injusto… todo irá bien».

Cuando oí estas palabras me di cuenta de improviso de que había pinchado mi globo hinchado, un globo compuesto de complicada autoconmiseración, y me había señalado, mucho más allá de mí mismo, el lugar de la verdadera curación. En realidad, me quedé tan pasmado con su respuesta que no sentí ningún deseo o necesidad de continuar.

Al reflexionar sobre este breve, aunque decisivo, encuentro, me doy cuenta de que yo le había planteado una pregunta por lo bajo y ella me había dado una respuesta por lo alto. De primeras, su respuesta no parecía adecuada con respecto a mi pregunta, pero, después, empecé a comprender que su respuesta venía desde el lugar de Dios y no desde el lugar de mis lamentaciones. La mayoría de las veces reaccionamos a preguntas por lo bajo con respuestas por lo bajo. El resultado es que cada vez hay más preguntas y, con frecuencia, respuestas cada vez más confusas. La respuesta de la madre Teresa fue como una lámpara de luz en mi oscuridad. Conocí, de improviso, la verdad sobre mí mismo…

 

H. J. M. Nouwen, Vivir en el Espíritu, Brescia 1984″, pp. 81s.

 

Para rezar

 

El viento del Espíritu en acción

 

Tu Espíritu es viento

que sopla donde quiere, libre y liberador,

vencedor de la ley, del pecado y de la muerte.

 

Tu Espíritu es viento

que se apoderó de Jesús para enviarlo a anunciar

la buena nueva a los pobres y la liberación de los cautivos.

 

Tu Espíritu es viento que se llevó en Pentecostés

el miedo de los apóstoles

y abrió de par en par las puertas del cenáculo,

para que la comunidad de los seguidores de Jesús

fuera siempre al mundo y libre en su palabra

y coherente en su testimonio e indecible en su esperanza.

 

Al viento de su Espíritu

que se lleva siempre nuestros miedos

y nos abraza en Iglesia fraterna

para que vivamos unidos en el servicio.

 

Tu Espíritu es viento

que reduce a cenizas

la prepotencia, la hipocresía y el lucro

y alimenta las llamas de la justicia y de la liberación

y es el alma del Reino.

Para que seamos viento en el viento, hermanos.

 

JUEVES DE LA VI SEMANA

 

Pero esa tristeza se convertirá en gozo

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles    18, 1-8

 

Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. Allí encontró a un judío llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer Priscila, a raíz de un edicto de Claudio que obligaba a todos los judíos a salir de Roma. Pablo fue a verlos, y como ejercía el mismo oficio, se alojó en su casa y trabajaba con ellos haciendo tiendas de campaña. Todos los sábados, Pablo discutía en la sinagoga y trataba de persuadir tanto a los judíos como a los paganos.

Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por entero a la predicación de la Palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús es el Mesías. Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: «Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos.»

Entonces, alejándose de allí, fue a lo de un tal Ticio Justo, uno de los que adoraban a Dios y cuya casa lindaba con la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. También muchos habitantes de Corinto, que habían escuchado a Pablo, abrazaron la fe y se hicieron bautizar.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO    Sal 97, 1. 2-3ab. 3bc-4 (R.: cf. 2b)

 

R.    El Señor reveló su victoria a los ojos de las naciones.

 

Canten al Señor un canto nuevo,

porque él hizo maravillas:

su mano derecha y su santo brazo

le obtuvieron la victoria. R.

 

El Señor manifestó su victoria,

reveló su justicia a los ojos de las naciones:

se acordó de su amor y su fidelidad

en favor del pueblo de Israel. R.

 

Los confines de la tierra han contemplado

el triunfo de nuestro Dios.

Aclame al Señor toda la tierra,

prorrumpan en cantos jubilosos. R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan    16, 16-20

 

Jesús dijo a sus discípulos:

«Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver.» Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: « ¿Qué significa esto que nos dice: “Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”? ¿Y qué significa: “Yo me voy al Padre”?» Decían: « ¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir.»

Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: «Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: “Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”.

Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo.»

 

Palabra del Señor.

 

Para reflexionar

 

  • Corinto, capital de la provincia de Acaya, era una ciudad de ambiente romano, activa en su comercio y de mala fama por sus costumbres. Aquí va a estar Pablo un año y medio fundando una comunidad cristiana a la que luego escribirá dos cartas.
  • Desde Atenas, Pablo pasa a Corinto, sin acompañantes. El pasaje de los hechos nos da detalles del estilo evangelizador de Pablo. Permanece en la ciudad y trabaja para mantenerse colaborando con Áquila y Prisca, un matrimonio que acaba de ser expulsado de Roma y que son fabricantes de lonas. Lo hará hasta que lleguen Silas y Timoteo, que le permiten dedicarse de lleno a la predicación,
  • Comienza los sábados a ir a la sinagoga a predicar a Jesús como el Mesías esperado, pero los judíos no le aceptan, lo que provoca la ruptura de Pablo. Ellos serán responsables de no haber sabido reconocer al Mesías enviado por Dios. Se dedica entonces a predicar a los paganos, que en buen número se convierten.
  • Pablo cosecha éxitos y fracasos a la vez. Los judíos lo rechazan, salvo el jefe de la sinagoga llamado Crispo. Los paganos que van convirtiéndose formarán el primer núcleo de la comunidad.
  • En medio de lo apremiante de su acción evangelizadora Pablo da ejemplo de paciencia quedándose largo tiempo, y de desinterés económico prefiriendo trabajar para no ser una carga para nadie.

***

  • Después de compartir juntos tantos momentos, los discípulos experimentan la partida de Jesús como algo negativo. Esta situación les causa desconcierto y dolor. El mismo Jesús se anticipa, y trata de sanar en ellos las heridas que la experiencia de angustia y desconsuelo grabará en sus corazones el viernes santo.
  • El Señor es realista y no quiere crear falsas expectativas ni engañar a sus discípulos. Se cumplirá lo anunciado por los profetas. Sabe que el momento que se acerca es doloroso y lo anuncia con pocas y sencillas palabras. La claridad del maestro es el primer paso en su pedagogía contra el escándalo que su pasión provocará en los discípulos.
  • Pero no se queda en el dato objetivo de lo que habrá de suceder sino que trata de explicar a los suyos lo que sucederá, de tal modo que puedan descubrir los signos de los tiempos; la realización del plan salvador de Dios.
  • Jesús no sale de este mundo hacia la nada, hacia el absurdo de la muerte sin fondo. Va hacia el Padre, hacia la plenitud de la vida. La muerte no será la última palabra: Dios, una vez más, va a escribir derecho en líneas torcidas que conducen aparentemente al fracaso. Jesús seguirá estando presente de un modo más misterioso, en medio de los suyos. El grupo de discípulos no puede entender que el camino de Jesús pase por la cruz.
  • Jesús les anuncia que la tristeza se convertirá en alegría, y así como serán partícipes del poder del pecado y de la muerte, podrán proclamar la fuerza incontenible del amor que se manifestará en la resurrección.
  • Esto es algo que no resulta fácil de entender en un primer momento, pero que luego se vuelve una constante y un camino de espiritualidad salvadora para el creyente: por encima de la más espesa noche, se prepara el nacimiento del nuevo día, el grano de trigo tiene que caer en tierra y morir para dar fruto, es necesario pasar por la muerte para alcanzar la resurrección.
  • También a nosotros nos resulta cuesta arriba entender por qué el camino de la Vida tiene que pasar por la muerte, o la renuncia, o el dolor. Nos gustaría una Pascua de resurrección sin el paso por el Viernes Santo.
  • El mundo propone una vida sin Dios, que trata de negar el dolor, el sufrimiento y esconder hasta la misma muerte. Jesús cargando en su carne el dolor, no renunciando ni yendo por la salida fácil, le ha quitado todo poder a la muerte, y la resurrección ha transformado definitivamente la realidad del universo para todo el que cree.
  • La muerte de Jesús no lo ha alejado de nuestra vida. Una vez cumplida su misión, el enviado del Padre volverá para habitar en nuestro propio interior, identificándose con nosotros, para que podamos identificarnos con Él de tal forma, que el mundo lo siga contemplando desde su Iglesia, la cual tiene que continuar en el mundo por la fuerza del Espíritu Santo su obra de salvación.

 

Para discernir

 

  • ¿Cuáles son mis esperanzas?
  • ¿Cuáles mis anhelos más profundos?
  • ¿De qué manera la espera de lo que va a venir ilumina mi hoy?
  • ¿De qué manera mi hoy alimenta mi esperanza?

 

Repitamos a lo largo de este día

 

Nuestra tristeza se convertirá en gozo

 

Para la lectura espiritual

 

…La alegría es esencial en la vida espiritual. Si pensamos o decimos cualquier cosa de Dios y no lo hacemos con alegría, nuestros pensamientos y nuestras acciones serán estériles. Podemos ser infelices por muchas causas, pero podemos encontrar aún alegría, porque ésta procede de saber que Dios nos ama. Estamos inclinados a pensar que cuando estamos tristes no podemos estar contentos, pero en la vida de una persona que pone a Dios en el centro pueden coexistir el dolor y la alegría. No resulta fácil de comprender, pero cuando pensamos en alguna de nuestras experiencias más profundas, como asistir al nacimiento de un niño o a la muerte de un amigo, con frecuencia forman parte de la misma experiencia un gran dolor y una gran alegría, y descubrimos a menudo la alegría en medio del dolor.

Recuerdo los momentos más dolorosos de mi vida como momentos en los que he llegado a ser consciente de una realidad espiritual mucho más grande que yo, y que me permitía vivir mi dolor con esperanza. Incluso me atrevo a decir: «Mi dolor fue el lugar en el que encontré mi alegría». La alegría no es cualquier cosa que simplemente nos sucede. Debemos elegir la alegría y seguir eligiéndola cada día. Se trata de una elección basada en el conocimiento de que pertenecemos a Dios y hemos encontrado en Dios nuestro refugio y nuestra salvación, y que nada, ni siquiera la muerte, nos lo puede arrebatar…

 

H. J. M. Nouwen, Vivir en el Espíritu, Brescia 19984, pp. 17s.

 

Para rezar

 

Salmo de alegría y esperanza

 

Con un corazón limpio y

sincero queremos darte gracias.

Tu Palabra es sincera y llena el corazón de alegría;

tus obras son grandiosas,

y están iluminadas de verdad;

Tú amas, Dios nuestro, la justicia; toda la tierra está rociada

con la lluvia de tu bondad.

 

Dios, nos sentimos pequeños,

como granitos de arena, ante ti;

Tú tienes palabras de vida que no pasan;

palabras que se hacen acción;

solamente Tú, Señor, tienes poder

para hacer lo que dices.

 

Tú contemplas nuestro suelo

desde la altura de tus cielos;

tu corazón de Padre ama,

uno a uno, a todos los hombres;

desde tu casa te alegra el bien del hombre

y su progreso; desde tu casa te entristece

el mal del hombre y su retroceso.

 

Tus ojos llenos de amor y ternura

cuidan de la obra de tus manos,

todos los que esperamos en el triunfo de tu amor,

tendremos respuesta; porque Tú,

Oh Dios, has liberado nuestra alma de la muerte

entregando en la cruz al Hijo amado,

al Enviado: El nos ha dado vida nueva

y en El te decimos: Abba, Padre.

 

Emilio Mazariegos

 

VIERNES DE LA VI SEMANA

 

31 de mayo

La visitación de Santa María Virgen (F)

 

Feliz de ti, Virgen María, por haber creído

 

Lectura de la profecía de Sofonías    3, 14-18

 

¡Grita de alegría, hija de Sión! ¡Aclama, Israel! ¡Alégrate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén! El Señor ha retirado las sentencias que pesaban sobre ti y ha expulsado a tus enemigos. El Rey de Israel, el Señor, está en medio de ti: ya no temerás ningún mal.

Aquel día, se dirá a Jerusalén: ¡No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos!

El Señor, tu Dios, está en medio de ti, es un guerrero victorioso! El exulta de alegría a causa de ti, te renueva con su amor y lanza por ti gritos de alegría, como en los días de fiesta.

Yo aparté de ti la desgracia, para que no cargues más con el oprobio.

 

Palabra de Dios.

 

O bien:

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo

a los cristianos de Roma    12, 9-16b

 

Hermanos:

Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien. Ámense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor. Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad.

Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca. Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO    Is 12, 2-3. 4bcd. 5-6 (R.: 6b)

 

R.    ¡Es grande en medio de ti el Santo de Israel!

 

Este es el Dios de mi salvación:

yo tengo confianza y no temo,

porque el Señor es mi fuerza y mi protección;

él fue mi salvación.

Ustedes sacarán agua con alegría

de las fuentes de la salvación. R.

 

Den gracias al Señor, invoquen su Nombre,

anuncien entre los pueblos sus proezas,

proclamen qué sublime es su Nombre. R.

 

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso:

¡que sea conocido en toda la tierra!

¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión,

porque es grande en medio de ti

el Santo de Israel! R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas    1, 39-56

 

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:

«¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor.»

María dijo entonces:

«Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre.»

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

 

Palabra del Señor.

 

Para reflexionar

 

  • No sabemos si Sofonías, cuando habla de la Hija de Sión, piensa en el pueblo elegido o en una persona individual que lo simboliza; posiblemente se le superponen ambas imágenes. Lo importante para él es la expresión que muestra que Yahvé está en medio de su pueblo. Y, cuando Yahvé se acerca a los suyos, aparta el temor y aparece la fiesta, la alegría y el gozo.
  • Lucas contempla a María desde los antiguos símbolos judíos: la Hija de Sión, el arca de la Alianza, el santuario cerrado; todo lo que puede significar la presencia cercana del Dios entrañable. María, como el Arca de la Alianza, sube a la montaña de Judá llevando consigo al Dios del gozo.
  • Lucas subraya su prontitud para el servicio. La indicación de que Isabel, su prima, de edad ya avanzada, va a necesitar ayuda basta para provocar el movimiento de la Virgen María. No permanece pasiva, encerrada en su mundo de jovencita embarazada que necesita atención y cuidados.
  • No se regodea en su privilegio y alegría. María sale de su mundo, de sí misma y tomando el camino que atravesaba los montes de Samaría acude con rapidez a Ain Karem donde residían Isabel y Zacarías para ayudar a su parienta.
  • Así como el ángel «entró» en su casa y la «saludó» con el “Ave María”, María «entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel». Se confunden en un abrazo la que va a ser Madre de Dios con la que será madre del Precursor.
  • Dos mujeres habitadas por el Espíritu Santo comparten la obra de Dios en un impulso de ternura. El encuentro de las dos madres sirve de telón de fondo para el encuentro de los dos niños que lleva cada una en su seno. El hijo de María, verdadero “Hijo del Altísimo” concebido gracias a la potencia del Espíritu, es la fuente del gozo que experimenta Isabel al oír el saludo de María y la causa por la cual el otro niño, Juan, salta de alegría en el vientre de su madre.
  • Isabel proclama a María, Bienaventurada porque ha creído. Ella es la primera de los pobres de Yahvé que, en medio de su misma pobreza ha recibido la gracia de Dios y ha respondido con fe y con el corazón abierto a los planes de Dios. María es de Dios. Por eso es grande y dichosa: ha recibido el don de Dios, ha creído, y puede presentarse como portadora de Dios entre los seres humanos.
  • María es mujer de nuestra historia, abierta a Dios y a los seres humanos. Ha vivido siempre en actitud de gratuidad y de donación. Se reconoce amada de Dios que es su Señor, y canta agradecida. Mujer solidaria que cree en el Dios solidario.
  • El Dios de María, el Dios Santo y Todopoderoso es solidario y está a favor de los humildes, de los humillados, de los pobres. María se reconoce inmersa en la historia de pobreza y sufrimiento de los seres humanos, descubriendo, al mismo tiempo, la fuerza creadora de Dios que transforma, por medio de Jesús, las viejas condiciones de la historia. María alaba al Señor por esa misteriosa forma en que actúa y proclama no sólo lo que Dios ha hecho en su vida, sino que alza su voz para cantar la acción de Dios en la humanidad.
  • María cree y canta a un Dios solidario y, por eso, liberador del mal que pesa sobre la vida del hombre bajo diversas formas. La solidaridad lleva a Dios a hacerse hombre en Jesús de Nazaret. Esa solidaridad liberadora del Dios de la vida, lleva a Jesús a la pasión y a la cruz. María, Mujer solidaria estará al lado de su hijo que muere en la cruz.
  • Hoy es preciso mirar a María, verla en el Evangelio como ella se presenta y no como nosotros nos la imaginamos. Es necesario mirar a María para contemplar el papel esencial que ella tiene en el misterio de Cristo y en el misterio de la Iglesia. En ella, como imagen de la Iglesia, se nos muestra el cuño con el que cada cristiano y la Iglesia entera debe ser modelada.
  • …”La Iglesia contempla a María como purísima imagen de lo que ella misma, toda entera, ansía y espera ser”… (SC 103; MC 22). En la escuela de la Madre de Dios, la Iglesia aprende el estilo de vida de la gratuidad, del amor que se adelanta a las necesidades del otro y le trasmite no sólo la vida, sino el gozo y el sentido de la vida: …”La Virgen fue en su vida ejemplo de aquel amor maternal con que es necesario que estén animados todos aquellos que, en la misión apostólica de la Iglesia, cooperan a la regeneración de los hombres”… (LG 65).
  • En el acontecimiento de la Visitación, María ayuda a la Iglesia a tomar conciencia de su vocación misionera. …”En efecto, con su visita a Isabel, María realiza el preludio de la misión de Jesús y, colaborando ya desde el comienzo de su maternidad en la obra redentora del Hijo, se transforma en el modelo de quienes en la Iglesia se ponen en camino para llevar la luz y la alegría de Cristo a los hombres de todos los lugares y de todos los tiempos…” Juan Pablo II

 

Para discernir

 

  • ¿Qué me dice la imagen de María en la Visitación?
  • ¿Reconozco en la servicialidad un gesto evangelizador?
  • ¿Sé proclamar lo que Dios obra en mi vida y en la historia?

 

Repitamos a lo largo de este día

 

Mi alma canta la grandeza del Señor

 

Para la lectura espiritual

 

…”La conciencia cristiana “percibe a María como la figura de la Iglesia…, su sacramento…, el espejo en el que se refleja toda la Iglesia. Ella la lleva ya y la contiene toda entera en su persona. María es el inicio, el germen y la forma perfecta de la Iglesia; en ella se encuentra todo lo que el Espíritu derramará sobre la Iglesia. En María se celebra la promesa y la anticipación del triunfo de la Iglesia. De este modo, María “no eclipsa la gloria de todos los santos como el sol, al levantarse la aurora, hace desaparecer las estrellas, como se lamentaba santa Teresa de Lisieux de las presentaciones de la Virgen. Al contrario, la Virgen María “supera y adorna” a todos los miembros de la Iglesia”…

 

San Buenaventura. H. de Lubac, Meditación sobre la Iglesia,

 

Para rezar

 

Virgen María, que movida por la caridad,

no dudaste en abandonar tu tierra

y ponerte en marcha hacia la casa de tu prima Isabel,

dame un corazón desprendido

para que no tema abandonar mis propias seguridades

y lanzarme al encuentro de aquellos que me necesitan.

Tú, que a pesar de estar embarazada,

te pusiste al servicio de tu anciana pariente

que necesitaba de tu ayuda,

enséñame a hacer de mi vida un servicio constante a los demás.

Que sepa llevar a los demás a Jesucristo,

así como tú lo llevaste en tu vientre,

y lo hiciste presente en la casa de Isabel.

Yo también quiero, Madre, ser misionero como tú,

y hacer presente a Jesucristo en todo lugar donde vaya,

donde la voluntad del Padre del Cielo quiera llevarme.

 

SÁBADO DE LA VI SEMANA

 

El Padre los ama porque me han creído

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles    18, 23-28

 

Después de haber permanecido un tiempo en Antioquía, partió de nuevo y recorrió sucesivamente la región de Galacia y la Frigia, animando a todos los discípulos.

Un judío llamado Apolo, originario de Alejandría, había llegado a Efeso. Era un hombre elocuente y versado en las Escrituras. Había sido iniciado en el Camino del Señor y, lleno de fervor, exponía y enseñaba con precisión lo que se refiere a Jesús, aunque no conocía otro bautismo más que el de Juan.

Comenzó a hablar con decisión en la sinagoga. Después de oírlo, Priscila y Aquila lo llevaron con ellos y le explicaron más exactamente el Camino de Dios. Como él pensaba ir a Acaya, los hermanos lo alentaron, y escribieron a los discípulos para que lo recibieran de la mejor manera posible.

Desde que llegó a Corinto fue de gran ayuda, por la gracia de Dios, para aquellos que habían abrazado la fe, porque refutaba vigorosamente a los judíos en público, demostrando por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO    Sal 46, 2-3. 8-9. 10 (R.: 8a)

 

R.    Dios es el Rey de toda la tierra

 

Aplaudan, todos los pueblos,

aclamen al Señor con gritos de alegría;

porque el Señor, el Altísimo, es temible,

es el soberano de toda la tierra. R.

 

El Señor es el Rey de toda la tierra,

cántenle un hermoso himno.

El Señor reina sobre las naciones

el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

 

Los nobles de los pueblos se reúnen

con el pueblo del Dios de Abraham:

del Señor son los poderosos de la tierra,

y él se ha elevado inmensamente. R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan    16, 23b-28

 

Jesús dijo a sus discípulos:

«Les aseguro que todo lo que pidan al Padre, él se lo concederá en mi Nombre. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino que les hablaré claramente del Padre.

Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre.»

 

Palabra del Señor.

 

Para reflexionar

 

  • Empieza el tercer viaje apostólico de Pablo, siempre desde Antioquía, su lugar de referencia, animando a los discípulos de las comunidades. En Éfeso se situará el centro de este viaje. La comunión y la unidad de la Iglesia, hacen una intensa «comunicación de experiencias y de oraciones».
  • La lectura hace un paréntesis en la historia de Pablo, hablando de Apolo, que era un judío que se había formado en Alejandría, muy elocuente y experto en la Escritura. Su trabajo, es la ocasión de ser testigo del Señor. Apolo no ha esperado a tener la verdad total para hablar de Jesús. Aunque conocía sólo el bautismo de Juan, predicaba en las sinagogas sobre Jesús dando a conocer lo que sabe.
  • En Éfeso, Apolo, tuvo la suerte de encontrarse con Priscila y Aquila, colaboradores de Pablo, lo llevaron con ellos y lo ayudaron a formarse mejor, explicándole con más detalle el camino del Señor. Apolo quiere ir a Corintio y los hermanos de la comunidad de Éfeso lo animan, y escriben una carta de presentación a los discípulos de Corintio. Apolo, en Corinto, predica en público con tanto éxito que provocará la formación de grupos en torno a su persona, lo que genera divisiones que Pablo reprende enérgicamente. Así todo, Pablo no desautoriza a Apolo sino que lo presenta como modelo de apóstol junto a sí mismo.

***

  • En el evangelio, Jesús, declara solemnemente a los discípulos que tienen pleno acceso al Padre. El Maestro vuelve al Padre que lo envió al mundo, y les promete a sus discípulos, que la oración que dirijan al Padre en su nombre será eficaz. La única condición para la eficacia de la petición es que sea hecha en unión con El, unida a la su obra, ya que ha venido para que tengamos vida abundante.
  • Jesús y el Padre están íntimamente unidos. Los discípulos al estar unidos a Jesús también lo están con el Padre. El Padre los ama, porque han creído a Cristo. Y por eso su oración es escuchada y su alegría sea completa.
  • Por la fe en Cristo quedamos incorporados en su unión con el Padre. Dentro de esa unión misteriosa, pero de amor, es como tiene valor nuestra oración de hijos y de cristianos. La oración cristiana está arraigada en las palabras de Jesús: “permanezcan en mi amor”.
  • Jesús es el Mediador y la petición que hacemos por nosotros mismos o por los demás y sus necesidades, va al Padre avalada y unida a la de Cristo, que es intercesor absoluto por el bien de la humanidad y de cada uno de nosotros.
  • Pedir al Padre en el nombre de Jesús, es pedir confiándonos en los méritos del Hijo muy amado de Dios, que entregó su vida para cumplir la voluntad del Padre y dar la salvación a todos los hombres.
  • Jesús invita a pedir con la seguridad de que el Padre escucha siempre nuestra oración. Esto no significa que tenga que responder afirmativamente a lo que le pedimos, sino que somos nosotros los que tenemos que responder a lo que Él quiere. Orar es como entrar en la esfera de Dios y ponernos en su sintonía con la certeza de que quiere nuestra salvación. Su amor, dador de vida, es ayuda eficaz, pero sólo adquiere realidad cuando encuentra respuesta. No se impone, se ofrece como don gratuito.
  • La unión con Jesús, nos lleva a descubrir que pedir implica estar dispuesto a dar. Si no estamos dispuestos a dar a nuestros hermanos que esperan de nosotros, no estamos unidos a Jesús que nos dio el ejemplo dando su propia vida. Cuando recibimos lo que pedimos nos llenamos de alegría, pero cuando damos, nuestra alegría es más grande todavía porque nos sentimos amando y amados porque Dios ama al que da con alegría.

 

Para discernir

 

  • ¿Mi oración apunta a mis necesidades parciales o me abro a las necesidades del mundo?
  • ¿Mi oración parte de mi o parte de Dios en mí?
  • ¿Cómo miro la realidad y sus necesidades?
  • ¿Pido cosas o me atrevo a pedir que se realice su reino?

 

Repitamos a lo largo de este día

 

Pidan y recibirán, para que la alegría sea completa

 

Para la lectura espiritual

 

…«Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa» (Jn 16,24).

 

Esta alegría plena no es la de los sentidos carnales, sino la alegría espiritual; y cuando sea tan grande que nada pueda añadirse a ella, será evidentemente completa. Así pues, cualquier cosa que pidamos y que tenga como fin la consecución de esta alegría plena es precisamente lo que debemos pedir en el nombre de Cristo, si comprendemos de manera justa el sentido de la gracia divina y si el objeto de nuestras oraciones es la verdadera felicidad en la vida
eterna. Cualquier otra cosa que pidamos no tiene valor alguno, no porque sea inexistente por completo, sino porque, frente a un bien tan grande como la vida eterna, cualquier otra cosa que podamos desear fuera de ella es menos que nada…

San Agustín, Comentario al evangelio de Juan, 102,2.

 

Para rezar

 

Salmo por la justicia y la paz

 

Cristo, en tus manos el Padre ha puesto todo poder;

en tus manos ha puesto la justicia para la historia;

conduce a tu pueblo elegido con justicia y equidad,

y a los humildes levántalos del polvo de la tierra.

 

Que de los montes, de lo alto, venga la paz para tu pueblo;

que la justicia descienda hasta el último rincón de tu Reino;

que los pobres, los oprimidos, los marginados tengan pan;

que los hijos de los pobres, los sin nada, tengan techo.

 

Que el hombre nuevo, Señor Jesús, se comprometa

en la lucha por la justicia,

para que la voluntad de tu Padre se haga realidad;

que la paz surja de los bienes compartidos entre todos,

como hermanos, y los más débiles

puedan levantarse y ser de los que pueden compartir.

 

Que tu Espíritu de amor y comunión entre los hombres,

nos ayude, paso a paso, a hacer un pueblo unido en alianza.

 

Emilio Mazariegos